“Por fin estamos llegando a la sección más importante de este libro que trata de la parte emocional, los sentimientos y el comportamiento mental de las personas. Puede parecer bastante extraño, pero normalmente ni los médicos, ni los métodos occidentales prestan la suficiente atención a nuestro estado emocional o a nuestros pensamientos.

Sin embargo, esta parte es la más necesaria para mejorar tu salud, tu aspecto, tus relaciones con los demás, o sea tu vida en general. De hecho, gran parte de los métodos tradicionales terapéuticos de oriente, tibetanos, japoneses o hindúes, tienen como base principal el trabajo con la mente, con la energía de pensamientos, con el estado emocional del paciente.

La mayoría de enfermedades es producto directo de nuestro comportamiento emocional, nuestros pensamientos, o sea de nuestro carácter. Si tienes problemas de salud, y no sólo de salud, por ejemplo si tienes problemas en el trabajo, de dinero, las cosas no te salen bien o tienes problemas sentimentales, en primer lugar, lo que tienes que hacer es cambiar tu actitud con los demás, con el mundo en general y, sobre todo, contigo mismo.

Cada uno de nosotros tiene un potencial increíble y puede conseguir todo que se propone, puede tener todo lo que quiere, ganar mucho dinero, tener éxito y una salud de hierro. Todo esto se logra, normalmente, con la actitud correcta, con la manera de ver las cosas desde un punto de vista optimista, teniendo reacciones positivas con todo lo que ocurre, con nosotros y nuestro alrededor.

El mayor problema es que desde la niñez nos adiestran para fijarnos en todo lo negativo. Los mayores siempre nos indicaban todo lo que hacíamos mal, lo que no nos salía, lo que no podíamos hacer. Todo el sistema educativo está basado en la crítica, las correcciones y el castigo. Y no hablo de castigo físico, sino de reproches y comparaciones negativas. De esta manera, esta actitud negativa hacia uno mismo, esta baja autovaloración es asumida por nosotros muy profundamente tanto a nivel físico, como psicológico y emocional. También vemos al resto de la gente con ojos críticos.

No estamos contentos ni con nosotros mismos, ni con el mundo que nos rodea.

Supongo que la mayoría de los temas de los que vamos hablar en esta sección del manual son más fáciles de asimilar por aquellos que son creyentes. No importa la religión a la que perteneces. Si no eres creyente, estás totalmente en tu derecho, pero tienes que asumir que tanto tú, como todos los demás formamos parte del mundo en el que estamos unidos y en el que dependemos, tanto de nuestras propias actuaciones y pensamientos como de los ajenos. Puedes llamarlo como quieras: todos formamos parte del mismo Dios o del mismo Universo.

Esto es un extracto del libro “La Camisa del Hombre Feliz” de Yuri Chuguyev.